Descripción

Compartir esta realidad va a suponer partir con «otros», e iniciar un camino que comienza en el yo, e integra como puede al tú, un recuerdo de la teta de Klein (versión protectora o terrible), para emerger y ajustarse finalmente en un «nosotros», haciendo próximos o prójimos a los que hasta ahora eran lejanos, desconocidos, extraños, y posibilitando la apreciación de lo distinto.