Descripción

Trabajar lo difícil, eso de lo que todos huimos a cien por hora, implica aprender a tramitar de otro modo o, mejor, más lentamente, nuestras emociones más complejas. Esas que son el nudo de aquellas que de niños habíamos tramitado, enredado, construido o reconstruido: parajes complicados, que nos habían permitido comprender el mundo.

Con artículos de Claudio Naranjo, Enrique de Diego, Albert Rams, Riccardo Zerbetto, etc.